Dolencias vinculadas a la lactancia natural

Algunas dolencias relacionadas con el amamantamiento.

Dolencias vinculadas a la lactancia natural

Pezón Agrietado

Si los pezones lastimados no se cuidan adecuadamente pueden agrietarse. En este caso, se sentirá un dolor punzante cada vez que el bebé succione. Es aconsejable mantener los pezones secos con almohadillas o pañuelos limpios y dejar de amamantar con el pecho afectado hasta que se haya curado. Otra alternativa es extraer la leche de forma manual y dársela al bebé con un biberón o mamadera.

Congestión

Hacia el final de la primera semana, antes de que la alimentación a pecho se haya regulado totalmente, lo pechos pueden estar inflamados o doloridos especialmente cuando se cargan de leche, antes de comenzar la toma. Tal vez incluso duros al tacto. En este caso, sucederá que el bebé no puede agarrarse. Para evitar la congestión es bueno utilizar un corpiño adecuado. Para reducir la molestia es bueno extraer suavemente un poco le leche para evitar la inflamación. Los baños o paños tibios sobre la mama, ayudan a favorecer la salida de la leche.

Conducto bloqueado

Tanto la ropa ajustada como la congestión pueden bloquear un conducto galactóforo y en consecuencia puede aparecer una mancha en la parte superior del pecho. Puede evitarse estimulando al bebé a que coma con mayor frecuencia y vacíe los pechos, asegurando que el ajuste del corpiño es el adecuado. Es aconsejable ofrecer primero el pecho que tiene el conducto bloqueado.

Mastitis

Si un conducto bloqueado no se trata puede producirse una infección aguda conocida como mastitis. El pecho, inflamado tiene una mancha roja en la parte externa, de mismo modo que cuando hay un conducto bloqueado. En la medida de lo posible es aconsejable seguir amamantando para vaciar el pecho, pero lo cierto es que suele ser muy doloroso. Es imprescindible consultar con el médico que recetará antibióticos.

Absceso en el pecho

Un conducto bloqueado un una mastitis sin tratamiento pueden complicarse con una infección. Algunos síntomas a tener en cuenta son la fiebre y manchas rojas en el pecho, con la sensibilidad aumentada. El tratamiento, siempre bajo supervisión médica utilizará antibióticos, pero si no da resultado se deberá hacer un drenaje quirúrgico.